domingo, 7 de enero de 2007

Bendito seas

Él nos crea, nos enseña en silencio todo lo que sabe y él lo sabe todo. No tiene voz ni color de cabello, tampoco figura, es lento pero se nos escapa en un segundo y no lo vemos más. Hemos intentado trabajar en ello, inventamos la mágica fotografía, las regresiones, las cintas de video, sus grabaciones y más. Pero simplemente, es imposible traerlo de vuelta.

Todo depende de él, la confianza, el amor, el respeto, la tristeza, el aprendizaje, la constancia, los sueños, hasta el silencio y muchísimas otras cosas.

Está implícito en nosotros, lo conocemos y nunca lo terminamos de entender. Algunos suelen decir que sí, sin embargo siempre se hace tarde para ellos. Se confiesa en cada tic, en cada tac, en cada parpadeo curioso, en el clic de una canción, en la rapidez una mirada furtiva entre dos amantes. Él es simplemente más que el destino.

Nos prepara para nacer, crecer, así como también para caer y dejar el mundo. Todos preguntamos en silencio por qué y responde inmediatamente. Es él, el gran Tiempo, bendito entre todos los inventos.


jL