Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de noviembre de 2010

Entrevista a Marcel Rasquin

Hola muchachos, tiempo sin escribir y no tengo excusas de ningún tipo para ustedes, pero vienen cosas finas por ahí. Por ejemplo pronto estará al aire www.jesusleandrocast.com y otras cosas buenas que luego les comentaré.

No quiero hacer larga la intro para no empañar lo que viene. Un maravillosa entrevista que le hiciera nuestra querida, linda y gran amiga Marrioth Ling al talentoso director Venezolano, Marcel Rasquin, quien habla y comenta explícitamente muchas cosas acerca de su película "Hermano", la cual no me encantó -y todos lo saben, al menos los que leyeron mi "review"-, así como de otros temas muy interesantes acerca del Cine Nacional. Sin embargo le podría dar una segunda oportunidad (jaja, qué ego el mío). Más allá de mi opinión, no me queda duda que Marcel Rasquin tiene sus conceptos muy claros y, creo además que la diversidad de criterios es lo que le da vida a cualquier movimiento artístico.

Por favor, pónganse cómodos y disfruten. No tiene ni una línea de desperdicio.


Seres nobles.
Por Marrioth Ling

Entrevista al director de “Hermano” ciudadano Marcel Rasquin.


Siempre he sabido que viajar desde el Estado Aragua hasta la capital es un viaje corto (sólo en las madrugadas), pero los temibles contratiempos que seguro Marcel Rasquin pudiese llamar “calamidades” esta vez me permitieron halar la silla de una mesa transparente, para dejar que un director de cine conjugara la tardecita con verbos y adjetivos muy útiles para redactar una entrevista. No sé si ya vieron “Hermano” pero Rasquin, quien la dirigió, lo hizo como una de esas guerras que libras y ganas para siempre irrefutablemente (A mi razón, como todo lo que escribo, con ¡poca objetividad!) y –haciendo gala de eso de que, soy muy lista a veces- quise abrir charla reconociéndole los premios que ganó su película en tierras exóticas para nuestro cine. Entonces, encendí el grabador asiático y dejé hablar muchísimo a una de las personalidades más promisorias de este último año.

De los Oscar. Ooh La La

Para empezar, le dije que era una completa ignorante, que me explicara de qué manera funcionaba el criterio de selección para las nominaciones a “mejor película extranjera” en los premios Oscar... ¿Cómo quedaba “Hermano” en esa repartija? y con la paciencia propia de una humildad que no esperaba conseguir “se hizo claro” el Sr. Marcel.

MR: La academia recibe exclusivamente una postulación por nación, entonces cada país con su comisión fílmica respectiva, se organiza para evaluar y seleccionar una candidata para esa categoría, en este caso hay 65 países, es decir 65 películas que están postuladas. ¿Qué es lo que pasa que nuestro caso? Venezuela, tiene anualmente un comité de selección para el Oscar conformado por especialistas de la plataforma del cine como gremio, críticos que evalúan todas las películas venezolanas que se estrenaron en ese ultimo año, para elegir una sola y esta vez “Hermano” fue seleccionada. Hasta ahora, simplemente es el honor para nosotros de haber sido elegidos por la comisión. Es muy difícil lograr la nominación, competir con esas 65 películas postuladas, que son en teoría las mejores de la cinematografía internacional. Entonces, para que esa decisión tomada por la comisión efectivamente se convierta en una nominación, no solamente basta con que la película sea buena -porque todas lo son- si no que además hay que generar atención y notoriedad alrededor de la película entre los principales miembros de la academia que votan en esa categoría. Y los nombres de las 5 películas nominadas a “mejor película extranjera” serán dados a conocer en el mes de enero del año entrante.

Del cine Venezolano, quise saber cómo ve el comportamiento que está revelando nuestra cinematografía del ayer al hoy, la manera en la que de pronto surgen nuevas películas, mientras por ejemplo, hace 5 años atrás, mirar estrenos nacionales en cartelera, se trataba de un sueño inalcanzable.

MR: La circunstancia que estamos viviendo en este momento particular es muy valiosa, porque efectivamente este ha sido un gran año para el cine venezolano, en el que se han estrenado muchas películas, muy buenas y de géneros distintos, creo que la intención manifiesta de todos los que formamos parte de este oficio y de esta industria chiquita, es que sea sostenible, ¿qué es lo que pasa con el cine venezolano? que la producción ha sido espasmódica a lo largo de los años, ha habido momentos de mucha creación y de mucha sequía. La generación de cineastas nacidos acá que me precede, en los años 70 y 80, llevaron a cabo grandes luchas que lograron promulgar una ley de cinematografía, que es de alguna forma lo que nos ampara como gremio y nos permite producir.

De las cosas más importantes que se establecieran en esa Era del cine, es que se inventó Fonprocine, un fondo donde todas las empresas que tienen que ver con el sistema audiovisual, pagan anualmente el 1% de sus ganancias a este fondo, y aproximadamente el 60% de lo que se reúne es destinado a la realización de producciones nacionales, y creo que esa es la apuesta adecuada -aunque nos incomode- mientras más películas hagamos, mejores películas iremos haciendo, porque eso es precisamente lo que genera industria.

“Todas las cinematografías del mundo son pequeñas, y todas tienen que preservarse del embate brutal del cine de Hollywood”. Marcel Rasquin.

Marcel Rasquin propone que es prudente modificar ciertos puntos de vista referentes a nuestro producto fílmico “hay que ir revirtiendo la percepción de que el cine venezolano es un genero, es una simplificación injusta a mi modo de ver. Para muchos existen películas de ficción, terror, comedias románticas, etcétera, y existe el cine venezolano (como si fuera un genero)”

Y mientras todo sucede en las galeras, nosotros los espectadores: ¡Consumimos!

Acerca del acto de ir al cine, su visión es bastante considerada y defiende que en el momento de comprar un boleto, luego de discernir o discurrir con nuestros acompañantes, ante el abanico de alternativas, para que luego de aquel sápido dilema lleguemos a la taquilla con nuestra elección .. Opinó que: “La decisión de ver una película venezolana no puede ser solamente un acto de nacionalismo, si no que entre la gente y todos los que estamos en esta industria, deberíamos ir logrando que soltemos el morral de prejuicios con el que solemos aproximarnos al cine venezolano, a nuestras propias historias, y podamos ir con entusiasmo y con un interés a ver lo que los realizadores de este país tienen que decidir en términos cinematográficos.”

Una duda es un dulce error. Hora de desmitificarla.

Siempre he considerado trascendente ir al cine por placer, de hecho un montón de veces nos sumergimos en la búsqueda de un medio de dispersión que a veces no es nuestro principal hallazgo. Y al igual que yo, muchos hemos notado que casi todas las historias fabricadas dentro de nuestras fronteras, reflejan una parte muy dura de lo que es el país en el que vivimos. Aunque en “Hermano” se tocan temas muy nobles conexos a filiaciones naturales, el ambiente es ferozmente realista; quisiera saber si en el futuro desearías realizar una película que no muestre de cerca por ejemplo la pobreza.

MR: Yo he tenido que hablar mucho de eso porque “Hermano” es una película que ocurre en un barrio y sé que existe desde hace mucho tiempo -y hasta cierto punto lo entiendo, aunque no lo comparto- un rechazo habitual hacia historias que hablan sobre pobreza, y a mi modo de ver es un prejuicio. Decir que las películas de barrio son menos buenas, o decir que todas las películas venezolanas son a cerca de sectores de mucha pobreza ¡es una en enorme mentira! si vemos los últimos 8 ó 10 años del cine venezolano las películas de esa naturaleza son 3?.. 2?.. Y hay un montón de películas que tocan otros temas. El problema no es el sitio donde cuentas tu película, si no la historia que cuentas ahí, decir que fastidio una película de barrio, es como decir: qué fastidio una película en el espacio, en Nueva York, o en el lejano oeste. Para probar mi punto está el caso del cine latinoamericano, Los filmes que tienen piernas más largas, y que llegan hasta el último rincón del planeta, son precisamente sobre historias locales, que hablan de la idiosincrasia, de los problemas y de las circunstancias de vida de esas personas en ese mundo.

Las dificultades, son un caldo de cultivo para las historias poderosas, que exaltan la condición humana, sobre las contradicciones que nos definen, la entereza de carácter que hace falta tener, sobre las cosas que nos emocionan, que nos aterran o nos entusiasman. Entonces cómo no aprovechar lo que somos, lo que nos toca vivir, para contar una historia absolutamente universal. El mundo que yo concebí para relatarla lo hice con muchísima honestidad, y era dramáticamente conveniente que fuese el utilizado.

A grandes ideas, grandes problemas, grandes conquistas.

Si tuvieses que hacer un sumario, ¿Qué fue lo más complicado y lo más agradable de toda la jornada de realización de la película?

MR: De hacerla, realmente todo es complicado, hoy en día veo “Hermano” en retrospectiva y efectivamente, la película ha contado con muy buena estrella, pero a lo largo de todo el proceso, de hecho hasta el ultimo día, la película estuvo pendiendo de un hilo. Fue una calamidad detrás de otra y nosotros teníamos que acostumbrarnos a vivir en una condición natural de profunda incertidumbre, lo cual también es interesante, aprender a vivir así. Ciertamente había algo en ella que no nos dejaba abandonarla. Pero como digo una cosa digo la otra, todo fue muy gratificante, tengo recuerdos muy felices de cada parte del proceso, del sufrimiento delicioso que fue escribir la película y reescribirla varias veces. Por ejemplo, una de las etapas más sabrosas, fue la de ensayos en la preproducción, eso es algo que no suele llevarse a cabo y que nosotros lo hicimos diferente. Que es donde creo que radica que se vieran muy reales los vínculos que logramos en pantalla, porque justamente eran de verdad.

La idea de “Hermano” nació en el 2004, año en el que él director junto a su equipo empezó a trabajar sobre ella. Imprudentemente, le pregunté si en todo ese tiempo no flirteó con la idea de estar perdiendo su tiempo, por aquello de las calamidades y el alto costo que genera hacer tangible una producción de cine.

MR: Lo que pasa es que a mi me gusta hacerme esa pregunta a menudo. ¿Para qué estás haciendo eso? y la respuesta no la tengo escrita en una lapida en piedra en el espejo de mi baño, es una respuesta que para mí está viva, que evoluciona y me tengo que dejar sorprender por las respuestas. En algún momento, a lo largo del proceso con todas las vicisitudes, seguramente me lo pregunté y creo que se remite a algo que yo necesitaba contar, que necesitaba sacarme del pecho porque no me dejaba dormir. Más allá del motor artístico y del ego de ver tu nombre en una película. En vez de eso, el motor era algo que corría por las venas de esa historia con lo que efectivamente la gente conecta, es muy sencilla, con la estructura clásica de una tragedia, pero que toca temas de lazos profundos.

En la búsqueda de nuestra era de las luces:

Para mí, de un momento a otro todo explotó, culturalmente hablando, y tanto en la música como en el cine estamos dando pasos cada vez más grandes, aunque aun no podemos compararnos con la evolución artística persistente que manifiestan países vecinos, como Brasil o Argentina, quise saber si Marcel Rasquin estaba de acuerdo con mi tesis del estallido.

MR: Yo no me atrevo a hablar de las otras disciplinas, porque no conozco las circunstancias de las otras disciplinas; yo se que en la música ha habido un despertar súper interesante de bandas y de rock, que me parece delicioso y maravilloso. En el cine por ejemplo hemos logrado ir estrenando cada vez mas películas al año, y tal vez atribuyo esto a que hay espacio, interés y atención para las cosas novedosas o diferentes. Creo que hay una inquietud renovada. Y espero que como sociedad inconscientemente estemos necesitando encontrar valor para definir nuestra identidad hacia el futuro más allá de lo que somos hoy.

Sobre el “Quid”. Siempre me gusta realizar indagaciones

En vista de que el entrevistado realizó el guión de hermano junto a Rohan Jones, le pregunté sobre qué se quería escribir en el futuro, si tenía algo planeado, pero a eso último si no respondió con detalle.

MR: Sí, estoy trabajando en un par de cosas…

-Yo necesito seguir buscando lo que me gusta y me interesa explorar de este oficio, historias que no sé si nos enseñan algo y que no son necesariamente fáciles de digerir, pero que son las que te dan un martillazo en la cabeza, no sé aproximarme a ellas ni siquiera desde la cabeza, desde lo visual, a mí me tiene que sacudir el alma -algo que me incomode o que me aterre- para yo zambullirme, y a eso dedico mi vida.



Fin.

miércoles, 28 de julio de 2010

Mi review de "Hermano" (la película)

Esta semana fui a ver la película hermano, y me mataron por el twitter (@jesusleandro) cuando dije que no me gustó… la verdad es que me pareció la típica historia de barrio venezolana, que ya es hora de detener.


Que esa es la realidad de una gran parte de Venezuela, sí; que hay que apoyarla, no, no y no. A mi no me van a decir o me van a imponer que eso es lo único que nuestro país puede exportar a nivel cultural. Porque no es más que una burla hacia nosotros mismos. Ya basta de creer en esas historias y de sentirse orgulloso de ese tipo de películas. Hermano no es ninguna historia de amor entre dos hermanos de barrio. Es un drama que se hace pesado por la testarudez de sus protagonistas, un argumento pobre y unas actuaciones de nivel promedio a bajo. A lo mejor rescato la fotografía, el audio y la música. Sin embargo no termina de convencer. No hubo una línea que me llenara. No hubo un solo diálogo con profundidad, con un mensaje verdadero; todo es un drama, parecía un capítulo de la novela de las nueve.


Que ganó tres premios en Rusia? Que se va a ganar un Oscar?, no me interesa, la verdad, no me interesa que mi país sea visto como un lugar lleno de gente sumergida en un mundo de odio. Y es sencillo, ese no es mi mundo.

Es increíble que el argumento del p#$/#tico venezolano sea ese, “que ganó tres premios internacionales”. Es decir que si no los gana, no es una buena película? Los que no ganan premios son malos y los que sí, sí son buenos. Por favor, ¡ya basta muchachos!


De verdad que no tengo ni idea de cómo se manejan esas entregas de premios (y estoy seguro que ustedes tampoco), no sé cómo habrán traducido al ruso, al chino y al francés lo del “trombón”, como para que esa gente entienda términos tan de barrio. Eso por citar un solo ejemplo. Pero al final, la puntuación es algo de simple gusto y como dice el dicho, “entre gustos y colores…”


Que me perdonen por ser un escéptico de las artes sobre todo cinematográficas y musicales, de nuestro país, pero es que me da a pensar que habiendo tanta gente talentosa, tanto que contar, tanto que decir, tantas bondades que destacar, tengamos que siempre ponernos por el piso para inspirar la lástima del mundo.


Estuve leyendo lo que decía el director sobre la película, donde rescaté cosas interesantes. Y les digo yo siempre considero a quien haga arte en Venezuela y realmente aplaudo y felicto a Marcel Rasquin por su logro. Sin embargo tenemos que ser más críticos, la película no es buena. Se podrá ganar un millón de premios, pero no es una buena película.


Pero vivimos en un país donde repetir lo que dicen los demás es más fácil que pensar y expresarse. No podemos ir de borregos a decir que todo lo que se hace en el país está bien, tenemos que ser más autocríticos para lograr una verdadera zancada, un real impulso, una identificación con lo verdaderamente nuestro.


Eso es todo, y sin ánimos de ofender a nadie es mi humilde opinión.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Jerry Maguire

Quien no ha visto Jerry Maguire, probablemente no sabe lo que se ha perdido durante 13 años. Muchos se preguntarán que por qué estoy haciendo un post acerca de una película tan vieja. Algunas preguntas serían como que "Será que viene una segunda parte", "Tom Cruise dejó la cienciología", "Cuba Gooding Jr. va a filmar una nueva película con Tarantino", pues la respuesta para esas tres interrogantes es la mísma: no.

Pasa que JM, es una de mis películas favoritas de siempre y como en youtube uno encuentra de todo, me conseguí con el discurso que da Cuba Gooding Jr., por el Oscar recibido por su brillante y majestuosa actuación en esta gran película.

Este es el link al video en la página oficial de youtube de los Oscars. Video.

Un discurso increíble, sobre todo para los amantes de esta película.

Quienes no la han visto, no duden en hacerlo, es una película memorable, donde sus frases han permanecido intactas en el tiempo.

El famoso "you complete me", "help me help you", o el ya clásico "show me the money", son algunos de los quotes que han dejado huella en el cine moderno.

No digo más.

"you knooooooow"

lunes, 14 de julio de 2008

Kung Fu...

Kung Fu panda, es la película del verano, es una comedia inteligente que todos deberían ver.

Jack Black, uff!!!


Esta frase me marcó:

"The past is yesterday and the future is a mystery. But today, is a gift. That is why it is called the present."

Eso es todo por hoy.

jueves, 17 de enero de 2008

Tripas

No sé cómo llegué a este cuento, pero lo cierto es que impresionante y todos deberían leerlo. Lo escribió Chuck Palahniuk, autor de "El Club de la Pelea".

Advierto, es MUY fuerte.

Tripas

Por Chuck Palahniuk


Tomen aire.

Tomen tanto aire como puedan. Esta historia debería durar el tiempo que logren retener el aliento, y después un poco más. Así que escuchen tan rápido como les sea posible.

Cuando tenía trece años, un amigo mío escuchó hablar del “pegging”. Esto es cuando a un tipo le meten un pito por el culo. Si se estimula la próstata lo suficientemente fuerte, el rumor dice que se logran explosivos orgasmos sin manos. A esa edad, este amigo es un pequeño maníaco sexual. Siempre está buscando una manera mejor de estar al palo. Se va a comprar una zanahoria y un poco de jalea para llevar a cabo una pequeña investigación personal. Después se imagina cómo se va a ver la situación en la caja del supermercado, la zanahoria solitaria y la jalea moviéndose sobre la cinta de goma. Todos los empleados en fila, observando. Todos viendo la gran noche que ha planeado.

Entonces mi amigo compra leche y huevos y azúcar y una zanahoria, todos los ingredientes para una tarta de zanahorias. Y vaselina.

Como si se fuera a casa a meterse una tarta de zanahorias por el culo.

En casa, talla la zanahoria hasta convertirla en una contundente herramienta. La unta con grasa y se la mete en el culo. Entonces, nada. Ningún orgasmo. Nada pasa, salvo que duele.

Entonces la madre del chico grita que es hora de la cena. Le dice que baje inmediatamente.

El se saca la zanahoria y entierra esa cosa resbaladiza y mugrienta entre la ropa sucia debajo de su cama.

Después de la cena va a buscar la zanahoria, pero ya no está allí. Mientras cenaba, su madre juntó toda la ropa sucia para lavarla. De ninguna manera podía encontrar la zanahoria, cuidadosamente tallada con un cuchillo de su cocina, todavía brillante de lubricante y apestosa.

Mi amigo espera meses bajo una nube oscura, esperando que sus padres lo confronten. Y nunca lo hacen. Nunca. Incluso ahora, que ha crecido, esa zanahoria invisible cuelga sobre cada cena de Navidad, cada fiesta de cumpleaños. Cada búsqueda de huevos de Pascua con sus hijos, los nietos de sus padres, esa zanahoria fantasma se cierne sobre ellos. Ese algo demasiado espantoso para ser nombrado.

Los franceses tienen una frase: “ingenio de escalera”. En francés, esprit de l’escalier. Se refiere a ese momento en que uno encuentra la respuesta, pero es demasiado tarde. Digamos que usted está en una fiesta y alguien lo insulta. Bajo presión, con todos mirando, usted dice algo tonto. Pero cuando se va de la fiesta, cuando baja la escalera, entonces, la magia. A usted se le ocurre la frase perfecta que debería haber dicho. La perfecta réplica humillante. Ese es el espíritu de la escalera.

El problema es que los franceses no tienen una definición para las cosas estúpidas que uno realmente dice cuando está bajo presión. Esas cosas estúpidas y desesperadas que uno en verdad piensa o hace.

Algunas bajezas no tienen nombre. De algunas bajezas ni siquiera se puede hablar.

Mirando atrás, muchos psiquiatras expertos en jóvenes y psicopedagogos ahora dicen que el último pico en la ola de suicidios adolescentes era de chicos que trataban de asfixiarse mientras se masturbaban. Sus padres los encontraban, una toalla alrededor del cuello, atada al ropero de la habitación, el chico muerto. Esperma por todas partes. Por supuesto, los padres limpiaban todo. Le ponían pantalones al chico. Hacían que se viera... mejor. Intencional, al menos. Un típico triste suicidio adolescente.

Otro amigo mío, un chico de la escuela con su hermano mayor en la Marina, contaba que los tipos en Medio Oriente se masturban distinto a como lo hacemos nosotros. Su hermano estaba estacionado en un país de camellos donde los mercados públicos venden lo que podrían ser elegantes cortapapeles. Cada herramienta es una delgada vara de plata lustrada o latón, quizá tan larga como una mano, con una gran punta, a veces una gran bola de metal o el tipo de mango refinado que se puede encontrar en una espada. Este hermano en la Marina decía que los árabes se ponen al palo y después se insertan esta vara de metal dentro de todo el largo de su erección. Y se masturban con la vara adentro, y eso hace que masturbarse sea mucho mejor. Más intenso.

Es el tipo de hermano mayor que viaja por el mundo y manda a casa dichos franceses, dichos rusos, útiles sugerencias para masturbarse. Después de esto, un día el hermano menor falta a la escuela. Esa noche llama para pedirme que le lleve los deberes de las próximas semanas. Porque está en el hospital.

Tiene que compartir la habitación con viejos que se atienden por sus tripas. Dice que todos tienen que compartir la misma televisión. Su única privacidad es una cortina. Sus padres no lo visitan. Por teléfono, dice que sus padres ahora mismo podrían matar al hermano mayor que está en la Marina.

También dice que el día anterior estaba un poco drogado. En casa, en su habitación, estaba tirado en la cama, con una vela encendida y hojeando revistas porno, preparado para masturbarse. Todo esto después de escuchar la historia del hermano en la Marina. Esa referencia útil acerca de cómo se masturban los árabes. El chico mira alrededor para encontrar algo que podría ayudarlo. Un bolígrafo es demasiado grande. Un lápiz, demasiado grande y duro. Pero cuando la punta de la vela gotea, se logra una delgada y suave arista de cera. La frota y la moldea entre las palmas de sus manos. Larga y suave y delgada.

Drogado y caliente, se la introduce dentro, más y más profundo en la uretra. Con un gran resto de cera todavía asomándose, se pone a trabajar.

Aun ahora, dice que los árabes son muy astutos. Que reinventaron por completo la masturbación. Acostado en la cama, la cosa se pone tan buena que el chico no puede controlar el camino de la cera. Está a punto de lograrlo cuando la cera ya no se asoma fuera de su erección.

La delgada vara de cera se ha quedado dentro. Por completo. Tan adentro que no puede sentir su presencia en la uretra.

Desde abajo, su madre grita que es hora de la cena. Dice que tiene que bajar de inmediato. El chico de la cera y el chico de la zanahoria son personas diferentes, pero tienen vidas muy parecidas.

Después de la cena, al chico le empiezan a doler las tripas. Es cera, así que se imagina que se derretirá adentro y la meará. Ahora le duele la espalda. Los riñones. No puede pararse derecho.

El chico está hablando por teléfono desde su cama de hospital, y de fondo se pueden escuchar campanadas y gente gritando. Programas de juegos en televisión.

Las radiografías muestran la verdad, algo largo y delgado, doblado dentro de su vejiga. Esta larga y delgada V dentro suyo está almacenando todos los minerales de su orina. Se está poniendo más grande y dura, cubierta con cristales de calcio, golpea y desgarra las suaves paredes de su vejiga, obturando la salida de su orina. Sus riñones están trabados. Lo poco que gotea de su pene está rojo de sangre.

El chico y sus padres, toda la familia mirando las radiografías con el médico y las enfermeras parados allí, la gran V de cera brillando para que todos la vean: tiene que decir la verdad. La forma en que se masturban los árabes. Lo que le escribió su hermano en la Marina. En el teléfono, ahora, se pone a llorar.

Pagaron la operación de vejiga con el dinero ahorrado para la universidad. Un error estúpido, y ahora jamás será abogado. Meterse cosas adentro. Meterse dentro de cosas. Una vela en la pija o la cabeza en una horca, sabíamos que serían problemas grandes.

A lo que me metió en problemas a mí lo llamo “Bucear por perlas”. Esto significaba masturbarse bajo el agua, sentado en el fondo de la profunda piscina de mis padres. Respiraba hondo, con una patada me iba al fondo y me deshacía de mis shorts. Me quedaba sentado en el fondo dos, tres, cuatro minutos.

Sólo por masturbarme tenía una gran capacidad pulmonar. Si hubiera tenido una casa para mí solo, lo habría hecho durante tardes enteras.

Cuando finalmente terminaba de bombear, el esperma colgaba sobre mí en grandes gordos globos lechosos.

Después había más buceo, para recolectarla y limpiar cada resto con una toalla. Por eso se llamaba “bucear por perlas”. Aun con el cloro, me preocupaba mi hermana. O, por Dios, mi madre.

Ese solía ser mi mayor miedo en el mundo: que mi hermana adolescente virgen pensara que estaba engordando y diera a luz a un bebé de dos cabezas retardado. Las dos cabezas me mirarían a mí. A mí, el padre y el tío. Pero al final, lo que te preocupa nunca es lo que te atrapa.

La mejor parte de bucear por perlas era el tubo para el filtro de la pileta y la bomba de circulación. La mejor parte era desnudarse y sentarse allí.

Como dicen los franceses, ¿a quién no le gusta que le chupen el culo? De todos modos, en un minuto se pasa de ser un chico masturbándose a un chico que nunca será abogado.

En un minuto estoy acomodado en el fondo de la piscina, y el cielo ondula, celeste, através de un metro y medio de agua sobre mi cabeza. El mundo está silencioso salvo por el latido del corazón en mis oídos. Los shorts amarillos están alrededor de mi cuello por seguridad, por si aparece un amigo, un vecino o cualquiera preguntando por qué falté al entrenamiento de fútbol. Siento la continua chupada del tubo de la pileta, y estoy meneando mi culo blanco y flaco sobre esa sensación. Tengo aire suficiente y la pija en la mano. Mis padres se fueron a trabajar y mi hermana tiene clase de ballet. Se supone que no habrá nadie en casa durante horas.

Mi mano me lleva casi al punto de acabar, y paro. Nado hacia la superficie para tomar aire. Vuelvo a bajar y me siento en el fondo. Hago esto una y otra vez.

Debe ser por esto que las chicas quieren sentarse sobre tu cara. La succión es como una descarga que nunca se detiene. Con la pija dura, mientras me chupan el culo, no necesito aire. El corazón late en los oídos, me quedo abajo hasta que brillantes estrellas de luz se deslizan alrededor de mis ojos. Mis piernas estiradas, la parte de atrás de las rodillas rozando fuerte el fondo de concreto. Los dedos de los pies se vuelven azules, los dedos de los pies y las manos arrugados por estar tanto tiempo en el agua.

Y después dejo que suceda. Los grandes globos blancos se sueltan. Las perlas. Entonces necesito aire. Pero cuando intento dar una patada para elevarme, no puedo. No puedo sacar los pies. Mi culo está atrapado.

Los paramédicos de emergencias dirán que cada año cerca de 150 personas se quedan atascadas de este modo, chupadas por la bomba de circulación. Queda atrapado el pelo largo, o el culo, y se ahoga. Cada año, cantidad de gente se ahoga. La mayoría en Florida.

Sólo que la gente no habla del tema. Ni siquiera los franceses hablan acerca de todo. Con una rodilla arriba y un pie debajo de mi cuerpo, logro medio incorporarme cuando siento el tirón en mi culo. Con el pie pateo el fondo. Me estoy liberando pero al no tocar el concreto tampoco llego al aire. Todavía pateando bajo el agua, revoleando los brazos, estoy a medio camino de la superficie pero no llego más arriba. Los latidos en mi cabeza son fuertes y rápidos.

Con chispas de luz brillante cruzando ante mis ojos me doy vuelta para mirar... pero no tiene sentido. Esta soga gruesa, una especie de serpiente azul blancuzca trenzada con venas, ha salido del desagüe y está agarrada a mi culo. Algunas de las venas gotean rojo, sangre roja que parece negra bajo el agua y se desprende de pequeños rasguños en la pálida piel de la serpiente. La sangre se disemina, desaparece en el agua, y bajo la piel delgada azul blancuzca de la serpiente se pueden ver restos de una comida a medio digerir.

Esa es la única forma en que tiene sentido. Algún horrible monstruo marino, una serpiente del mar, algo que nunca vio la luz del día, se ha estado escondido en el oscuro fondo del desagüe de la pileta, y quiere comerme.

Así que la pateo, pateo su piel resbalosa y gomosa y llena de venas, pero cada vez sale más del desagüe. Ahora quizá sea tan larga como mi pierna, pero aún me retiene el culo. Con otra patada estoy a unos dos centímetros de lograr tomar aire. Todavía sintiendo que la serpiente tira de mi culo, estoy a un centímetro de escapar.

Dentro de la serpiente se pueden ver granos de maíz y maníes. Se puede ver una brillante bola anaranjada. Es la vitamina para caballos que mi padre me hace tomar para que gane peso. Para que consiga una beca gracias al fútbol. Con hierro extra y ácidos grasos omega tres. Ver esa pastilla me salva la vida.

No es una serpiente. Es mi largo intestino, mi colon, arrancado de mi cuerpo. Lo que los doctores llaman prolapso. Mis tripas chupadas por el desagüe.

Los paramédicos dirán que una bomba de agua de piscina larga 360 litros de agua por minuto. Eso son unos 200 kilos de presión. El gran problema es que por dentro estamos interconectados. Nuestro culo es sólo la parte final de nuestra boca. Si me suelto, la bomba sigue trabajando, desenredando mis entrañas hasta llegar a mi boca. Imaginen cagar 200 kilos de mierda y podrán apreciar cómo eso puede destrozarte.

Lo que puedo decir es que las entrañas no sienten mucho dolor. No de la misma manera que duele la piel. Los doctores llaman materia fecal a lo que uno digiere. Más arriba es chyme, bolsones de una mugre delgada y corrediza decorada con maíz, maníes y arvejas.

Eso es la sopa de sangre y maíz, mierda y esperma y maníes que flota a mi alrededor. Aún con mis tripas saliendo del culo, conmigo sosteniendo lo que queda, aún entonces mi prioridad era volver a ponerme el short. Dios no permita que mis padres me vean la pija.

Una de mis manos está apretada en un puño alrededor de mi culo, la otra arranca el short amarillo del cuello. Pero ponérmelos es imposible.

Si quieren saber cómo se sienten los intestinos, compren uno de esos condones de piel de cabra. Saquen y desenrrollen uno. Llénenlo con mantequilla de maní, cúbranlo con lubricante y sosténganlo bajo el agua. Después traten de rasgarlo. Traten de abrirlo en dos. Es demasiado duro y gomoso. Es tan resbaladizo que no se puede sostener. Un condón de piel de cabra, eso es un intestino común.

Ven contra lo que estoy luchando.

Si me dejo ir por un segundo, me destripo.

Si nado hacia la superficie para buscar una bocanada de aire, me destripo.

Si no nado, me ahogo.

Es una decisión entre morir ya mismo o dentro de un minuto. Lo que mis padres encontrarán cuando vuelvan del trabajo es un gran feto desnudo, acurrucado sobre sí mismo. Flotando en el agua sucia de la piscina del patio. Sostenido por atrás por una gruesa cuerda de venas y tripas retorcidas. El opuesto de un adolescente que se ahorca cuando se masturba. Este es el bebé que trajeron del hospital trece años atrás. Este es el chico para el que deseaban una beca deportiva y un título universitario. El que los cuidaría cuando fueran viejos. Aquí está el que encarnaba todas sus esperanzas y sueños. Flotando, desnudo y muerto. Todo alrededor, grandes lechosas perlas de esperma desperdiciada.

Eso, o mis padres me encontrarán envuelto en una toalla ensangrentada, desmayado a medio camino entre la piscina y el teléfono de la cocina, mis desgarradas entrañas todavía colgando de la pierna de mis shorts amarillos. Algo de lo que ni los franceses hablarían.

Ese hermano mayor en la Marina nos enseñó otra buena frase. Rusa. Cuando nosotros decimos: “Necesito eso como necesito un agujero en la cabeza”, los rusos dicen: “Necesito eso como necesito un diente en el culo”. Mne eto nado kak zuby v zadnitse. Esas historias sobre cómo los animales capturados por una trampa se mastican su propia pierna; cualquier coyote puede decir que un par de mordiscos son mucho mejores que morir.

Mierda... aunque seas ruso, algún día podrías querer esos dientes. De otra manera, lo que tenés que hacer es retorcerte, dar vueltas. Enganchar un codo detrás de la rodilla y tirar de esa pierna hasta la cara. Morder tu propio culo. Uno se queda sin aire y mordería cualquier cosa con tal de volver a respirar.

No es algo que te gustaría contarle a una chica en la primera cita. No si querés besarla antes de ir a dormir. Si les cuento qué gusto tenía, nunca nunca volverían a comer calamares.

Es difícil decir qué les disgustó más a mis padres: cómo me metí en el problema o cómo me salvé. Después del hospital, mi madre dijo: “No sabías lo que hacías, amor. Estabas en shock”. Y aprendió a cocinar huevos pasados por agua.

Toda esa gente asqueada o que me tiene lástima... la necesito como necesito dientes en el culo.

Hoy en día, la gente me dice que soy demasiado delgado. En las cenas, la gente se queda silenciosa o se enoja cuando no como la carne asada que prepararon. La carne asada me mata. El jamón cocido. Todo lo que se queda en mis entrañas durante más de un par de horas sale siendo todavía comida. Chauchas o atún en lata, me levanto y me los encuentro allí en el inodoro.

Después de sufrir una disección radical de los intestinos, la carne no se digiere muy bien. La mayoría de la gente tiene un metro y medio de intestino grueso. Yo tengo la suerte de conservar mis quince centímetros. Así que nunca obtuve una beca deportiva, ni un título. Mis dos amigos, el chico de la cera y el de la zanahoria, crecieron, se pusieron grandotes, pero yo nunca llegué a pesar un kilo más de lo que pesaba cuando tenía trece años. Otro gran problema es que mis padres pagaron un montón de dinero por esa piscina. Al final mi padre le dijo al tipo de la piscina que fue el perro. El perro de la familia se cayó al agua y se ahogó. El cuerpo muerto quedó atrapado en el desagüe. Aun cuando el tipo que vino a arreglar la piscina abrío el filtro y sacó un tubo gomoso, un aguachento resto de intestino con una gran píldora naranja de vitaminas aún dentro, mi padre sólo dijo: “Ese maldito perro estaba loco”. Desde la ventana de mi pieza en el primer piso podía escuchar a mi papá decir: “No se podía confiar un segundo en ese perro...”.

Después mi hermana tuvo un atraso en su período menstrual.

Aun cuando cambiaron el agua de la pileta, aun después de que vendieron la casa y nos mudamos a otro estado, aun después del aborto de mi hermana, ni siquiera entonces mis padres volvieron a mencionarlo.

Esa es nuestra zanahoria invisible.

Ustedes, tomen aire ahora.

Yo todavía no lo hice.